señor, me has mirado a los ojos. sonriendo, has dicho mi nombre.
claro, cómo se nota que la señorita está al pedo.
ahora escribe, amasa, muele, raya, barre, limpia, saca al can, y en los ratos libres, traduce textos dignos de South Park, mientras recibe gente o de ML (hay que empezar a limpiar el cambalacherío, viste), o mismo chongos a los que les agarra el síndrome “se me va. la chiru se me va!” y bueno, no te pongas así. ni que me fuese a Irak. pasate por casa, y lo charlamos. qué se yo.
y así estoy, con tortícolis, traduciendo por qué los empleados hispanos no se deben sindicalizar. ahora si me permiten, me voy a buscar alguna chang para no aburrirme un poco más digna, y de no ser posible, me arrojaré a playboy o las ruedas de un 118.
acotación al margen.
toda mi crítica sobre la película del Che: estés de acuerdo o no, sacando ideas políticas del medio, es genial ver cómo alguien combate por lo que piensa... yo lo último que combatí con tanto fervor, fue la celulitis. y me retiro con esa reflexión.
.